La lista de acreedores es la columna vertebral de cualquier expediente de Ley de Segunda Oportunidad: sin ella no se puede cuantificar el pasivo del deudor ni tramitar la exoneración. En este artículo verás qué es exactamente, cómo construirla paso a paso desde la documentación real del cliente, qué columnas debe contener y cómo clasificar cada crédito conforme al Texto Refundido de la Ley Concursal (TRLC). Al final encontrarás un modelo de tabla listo para copiar y una plantilla editable descargable.
La lista de acreedores es el documento que recoge la relación ordenada de todas las personas y entidades a las que el deudor debe dinero, con su identificación (NIF/CIF), el concepto y el importe de cada deuda y su clasificación legal (privilegiado, ordinario o subordinado). En la Ley de Segunda Oportunidad es una pieza obligatoria del expediente del deudor.
¿Qué es la lista de acreedores y para qué sirve en la Segunda Oportunidad?
Conviene distinguir dos figuras que se parecen pero no son lo mismo. En un concurso de acreedores ordinario, la lista de acreedores la elabora la administración concursal dentro de su informe, con efectos de reconocimiento y posible impugnación (arts. 285-288 TRLC). En el procedimiento especial para microempresas y en la mecánica de la Ley de Segunda Oportunidad de persona física, el punto de partida es la relación de acreedores que aporta el propio deudor junto con su solicitud, sobre la que después se trabaja.
Para el despacho, esa relación que prepara el cliente (o que prepara el abogado por él) es el primer entregable serio del expediente. De su exactitud depende todo lo demás: la memoria económica, el plan de pagos o de liquidación y, en última instancia, el alcance de la exoneración. Por eso conviene tratar la lista de acreedores concurso y la relación del deudor con el mismo rigor, aunque cambie quién la firma y en qué fase nace.
La lista no viaja sola. Se acompaña del inventario de bienes y derechos y del resto de documentación del expediente, que en buena parte exige certificado digital para descargarse de las sedes electrónicas. El conjunto es lo que permite acreditar la situación de insolvencia y solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho.
Modelo de lista de acreedores: qué columnas debe tener
Un buen modelo lista de acreedores no necesita ser complejo, pero sí completo. Estas son las seis columnas mínimas que debería contener cualquier plantilla lista de acreedores para que la información sea trazable y defendible:
| Acreedor | NIF/CIF | Concepto/origen | Importe (€) | Clasificación | Garantía |
|---|---|---|---|---|---|
| Banco XYZ, S.A. | A12345678 | Préstamo hipotecario | 84.500,00 | Privilegio especial | Hipoteca vivienda |
| Hacienda (AEAT) | Q2826000H | Deuda tributaria IRPF | 3.200,00 | Privilegio general | — |
| Financiera ABC | B87654321 | Crédito al consumo | 6.750,00 | Ordinario | — |
| Persona física (socio) | 11222333X | Préstamo familiar | 5.000,00 | Subordinado | — |
Modelo de lista de acreedores con las seis columnas esenciales y un ejemplo de fila por cada clase de crédito.
Qué significa cada columna:
- Acreedor: denominación completa de la entidad o nombre de la persona física. Evita abreviaturas que luego no se puedan cotejar.
- NIF/CIF: identificación fiscal del acreedor. Es clave para no duplicar y para las notificaciones posteriores.
- Concepto/origen: qué generó la deuda (préstamo hipotecario, tarjeta revolving, aval, deuda tributaria, recibo impagado…).
- Importe (€): cuantía actualizada a fecha de la solicitud, incluyendo el principal pendiente y, cuando proceda, intereses y comisiones vencidos.
- Clasificación: la categoría concursal del crédito (privilegio especial o general, ordinario o subordinado).
- Garantía: si el crédito está garantizado (hipoteca, prenda, aval) y sobre qué bien, lo que normalmente determina el privilegio especial.
Descarga la plantilla de lista de acreedores
Te enviamos la plantilla editable (con las seis columnas, fórmulas de totales y un ejemplo cumplimentado) lista para adaptar a cada expediente de Segunda Oportunidad. Déjanos tu correo y la recibes al instante.
Cómo hacer la lista de acreedores paso a paso
Saber cómo hacer la lista de acreedores sin omitir nada es, en la práctica, el 80 % del trabajo. Este es el flujo que sigue un despacho cuando la monta a mano:
- Reúne la documentación. Contratos de préstamo, recibos, extractos bancarios, requerimientos, certificados de deuda y, sobre todo, el informe CIRBE del Banco de España, que es la radiografía más fiable del endeudamiento bancario del cliente.
- Identifica cada acreedor. Por cada deuda, anota acreedor, NIF/CIF y el concepto que la origina. Cruza la CIRBE con lo que cuenta el cliente: casi siempre aparecen deudas que el deudor había olvidado.
- Determina el importe actualizado. No basta el principal del contrato original: calcula el saldo pendiente a la fecha de la solicitud, sumando intereses y comisiones vencidos cuando proceda.
- Clasifica cada crédito. Asigna su categoría concursal (privilegio especial/general, ordinario o subordinado) según el TRLC. Es el paso donde más se equivoca quien no es especialista.
- Ordena y revisa duplicados. Agrupa por acreedor y elimina duplicados típicos al copiar y pegar de varios PDFs (la misma deuda cedida a un fondo aparece dos veces con nombres distintos).
- Cuadra el total. Suma los importes y contrasta el pasivo total con la CIRBE y con la memoria económica. Si no cuadra, falta o sobra algo: revísalo antes de presentar.
Clasificación de los créditos: privilegiado, ordinario y subordinado
La clasificación de los créditos es la parte jurídicamente más sensible de la lista, porque determina el orden de cobro y qué deudas pueden quedar exoneradas. El TRLC (RDL 1/2020) regula estas categorías en sus arts. 269 a 281, dentro de la regulación de la lista y la comunicación de créditos.
Créditos con privilegio especial
Son los que cuentan con una garantía real sobre un bien concreto: hipoteca sobre la vivienda, prenda sobre un vehículo, etc. El privilegio recae sobre ese bien y su producto. En la lista, casi siempre llevan algo anotado en la columna Garantía.
Créditos con privilegio general
No están vinculados a un bien concreto, pero la ley les reconoce preferencia de cobro sobre la masa: parte de los créditos públicos (AEAT, Seguridad Social) y de los créditos por salarios son los ejemplos típicos. Cobran después de los privilegios especiales y antes que los ordinarios.
Créditos ordinarios
Son la categoría por defecto: todo crédito que no sea privilegiado ni subordinado. La mayoría de préstamos al consumo, tarjetas y financiaciones entran aquí. Es donde se concentra el grueso del pasivo en la mayoría de expedientes de Segunda Oportunidad.
Créditos subordinados
Cobran en último lugar. Incluyen, entre otros, los créditos de personas especialmente relacionadas con el deudor (préstamos de familiares o socios), los intereses y ciertas multas y sanciones. En el ejemplo de la tabla, el préstamo familiar es subordinado precisamente por la relación entre las partes.
Aviso: la clasificación de un crédito puede depender de matices concretos del caso (titularidad, garantías, relación con el deudor). Este artículo es orientativo y no sustituye el asesoramiento jurídico de un profesional sobre tu expediente.
Errores frecuentes al elaborar la lista a mano
Cuando la lista se monta copiando y pegando de decenas de PDFs, los fallos se repiten. Estos son los que más cuestan después:
- Omitir acreedores que no aparecen en lo que aporta el cliente pero sí en la CIRBE (avales, deudas cedidas a fondos).
- Importes sin actualizar: trasladar el principal original sin sumar intereses y comisiones vencidos hasta la fecha de la solicitud.
- Clasificación incorrecta: marcar como ordinario un crédito con garantía real, o no detectar el carácter subordinado de un préstamo familiar.
- Duplicados por copiar y pegar: la misma deuda figura dos veces porque el acreedor original y el cesionario aparecen con nombres distintos.
- Totales descuadrados respecto a la CIRBE o a la memoria económica, señal de que falta o sobra alguna deuda.
Aquí es donde la automatización marca la diferencia. Salatan lee la documentación del expediente (CIRBE incluida) y genera la lista de acreedores automáticamente, con los acreedores identificados, los importes calculados y una propuesta de clasificación, de modo que el abogado revisa en lugar de transcribir. Se acabaron los duplicados por copiar y pegar y los totales que no cuadran.
Preguntas frecuentes
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